La personalidad II y la falta de amor - GestaltExplora
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La personalidad II y la falta de amor

Entrando un poco más a fondo en la estructura del carácter, este sería al comienzo de nuestras vidas, como una pella de arcilla o similar (forma cónica de un trozo de barro recién amasado para comenzar a trabajarlo) que se pone por primera vez en el torno. Con un poco de agua el este material será totalmente moldeable y el alfarero podrá dotarlo de la forma que desee con cierta facilidad.

Durante la infancia todos vivimos situaciones que nos produjeron emociones negativas (miedo, sensación de abandono, no me hacen caso, frustración de que nunca me dejan hacer esto o aquello). A partir de aquí vamos buscando la forma de cómo compensar estas carencias y sin darme cuenta las voy ajuntando de tal forma que no vuelva a experimentar el mismo malestar que en la experiencia anterior. De momento no he hablado de los pensamientos ya que por debajo de 5 años el centro cognitivo controlado por el neocórtex aún no opera, es decir, sólo operan el sistema intuitivo y el límbico o emocional. Es aquí cuando refiriéndonos al Eneagrama de las Pasiones de Claudio Naranjo, del que crearé futuros post, hablamos de la parte apasionada o pasión, ya que el Eneagrama de las Pasiones se configura a través de los siete pecados capitales o pasiones, más dos que se añaden que son el miedo 6 y la vanidad 3. De los 9 rasgos o nueve formas falsas de amor que se han alejado del verdadero ser, hacemos la primera clasificación por triadas. De la forma en cómo el individuo contacta hacia el mundo configuramos la primera clasificación el 8,9,1 (predomina el cuerpo), 2,3,4 (predominan sentiemientos), 5,6,7 (predominan los pensamientos).

Siguiendo con el símil de antes de nuestra pieza de barro, es en este momento y hasta que el desarrollo cognitivo se consolida, cuando aún nuestra pieza de barro es muy blanda, flexible y fácilmente moldeable. A medida que va pasando el tiempo esto va cambiando y el carácter paulatinamente se vuelve más rígido (hemos horneado la pieza y la alta temperatura ha fijado el barro y cualquier variación será mucho más costosa).

Por tanto, la pasión seria cosecha de nuestro centro emocional, así como la fijación o rigidez del carácter sería para la cognición o nuestro centro mental. Por resumirlo en dos fases, la primera sería cuando se produce la herida y la segunda cuando se va cronificando.

Vamos creando una estructura de defensa férrea a todo lo que nos produce sensación de dolor y no me refiero al estrictamente físico, si no emocional también. Paulatinamente nos vamos polarizando, es decir, nos identificamos con aquello que desde nuestra creencia es bueno, placentero, satisfactorio, luminoso, bello, afectuoso y vamos alineado como si fuese una sanguijuela que nos fuese a chupar la sangre, lo malo, lo doloroso, lo insatisfactorio, lo oscuro, lo feo, lo odioso, etc. Ya mucho antes del surgir de la psicología humanista, en el libro de Tao Tao Te Ching, el libro más importante de la filosofía china y los taoístas, dice así:

“Cuando las personas llegan a saber lo que es bello, aparece también la noción de lo feo. Cuando llegan a saber lo que es bueno, aparece también la noción de lo malo. De esta manera existencia e inexistencia, lo difícil y lo fácil, lo largo y lo corto, lo alto y lo bajo permiten conocer mutuamente lo uno y lo otro. Los diferentes sonidos, uniéndose, crean la armonía. De la misma manera, lo anterior y lo siguiente van uno tras otro armoniosamente”.

TAO TE CHING

Me acuerdo de un maestro que me decía:

-¿Por qué tenemos la férrea creencia de que un orgasmo es mejor que morirse?-.

Quizás sea exagerado pero si paramos a reflexionar un segundo, todo aquel que esté leyendo este escrito no ha experimentado aún la experiencia de morirse, por lo tanto la mente y sus estructuras tienen la capacidad y el poder, si se lo damos, de identificarse con aquello que le han hecho creer como bueno y alinearse con aquello que ha registrado como malo.

Este es el hecho por el cual abordando a nivel terapéutico solamente la conducta, pasamos por alto otros aspectos fundamentales de la persona como partes de una estructura completamente unificada. El objetivo final del proceso gestáltico sería que la persona pueda poner en equilibrio los tres centros anteriormente descritos, es decir, que sea consciente de que la intuición, las emociones y los pensamientos han de estar armoniosamente equilibrados para volver a integrar la personalidad y que ésta conforme un todo único, no escindido.

Nos hemos vuelto fóbicos al dolor y tratamos por todos los medios hacer que nos deje de doler, sin tener en cuenta que aunque no sea agradable sentirlo, no es más que un mensaje, mensajes que desde una actitud de rechazo y con un abordaje paliativo, siempre acaba insistiendo, vuelve nuevamente a molestarnos tarde o temprano. Todo lo que no está concluido necesita estarlo y por ende nuestro cuerpo nos manifestará los síntomas.

Por lo tanto las creencias no se pueden cambiar aunque nos lo impongan o razonen desde fuera, en cualquier caso una creencia se podrá modificar siempre que a través de la experiencia nos desmonte la idea que teníamos fijada. Alejandro Jodorowsky dice que:

-Ante la duda de hacer o no algo, opta por hacerlo porque sólo a través de la experiencia podremos configurar un nuevo mapa de ideas-.

¿Qué papel desempeña la terapia en todo esto? Pues fundamentalmente el único papel que juega es el de ir conociendo nuestra propia herida generada ya muchos años atrás o dicho de otra manera aprender por descubrimiento (a través de la experiencia) –qué hago- y –cómo hago-. En la infancia hemos vivido situaciones y sucesos traumáticos que nos cuesta recordar, pero estos inconscientemente nos condicionan negativamente nuestras vidas. Ésta es la principal diferencia con respecto al conductismo (asimilar sin digerir), donde por poner un ejemplo que se entienda sería algo así:

«Pensemos en alguien que tenga dificultad en expresar aquello que le molesta en general. En su trabajo están siempre decidiendo asuntos que le afectan negativamente y no se atreve a poner límites. Un día, fruto de una ira acumulada arremete violentamente contra sus compañeros y su jefe, reprochándoles las decisiones de varios meses atrás y todo el mundo se queda estupefacto sin entender que le ha podido ocurrir». 

Desde otros enfoques el terapeuta le invitará a través del razonamiento lógico estimular su asertividad, para que diga lo que le disgusta y afecta directamente, es decir, poner límites de forma controlada. Y yo me hago la siguiente pregunta: -¿Qué es lo que le dificulta a esta persona entrar en contacto con los otros y defender sus intereses?-. El primero trata de ir aclimatando a la persona a su ambiente sin apenas tener en cuenta su entorno y nunca tendrá una comprensión de su propio mecanismo. La segunda trata de identificar el origen, que el paciente se dé cuenta de lo que lleva repitiendo toda la vida y la modificación de su conducta vendrá por si sola consolidando dicho aprendizaje; en menor tiempo irá dependiendo menos del terapeuta.

Por eso en la Terapia Gestalt el sentido se encuentra en el contacto entre terapeuta –paciente, de la relación que surge entre dos personas, en donde lo único que diferencia al terapeuta es la experiencia previa de su propio proceso. No es tanto por dominar las técnicas que se emplean, que es necesario, aunque la verdadera sanación se fundamenta en la propia relación que se establece y de que el paciente se reapropie de las proyecciones que lanza y que algunas deposita sobre la figura del terapeuta. Un ejemplo sería la mala relación que un individuo haya tenido con su padre y en terapia ponga sobre su terapeuta asuntos o responsabilidades que éste no debería coger puesto que no es su padre. Es no querer responsabilizarse y por tanto deposita en el otro la patata caliente. Al principio de la terapia es normal que necesite apoyo, ser escuchado y tenido en cuenta, aunque paulatinamente a base de establecer límites y poner de manifiesto lo que la persona dice (que se escuche) y hace (que comience a observarse), cuando la capacidad de darse cuenta irá incrementándose; el paciente descubre que posee más recursos de los que creía tener.

Por lo tanto hay una tendencia a repetir mecanismos que nos fueron útiles en la forma de irnos ajustando a través de las primeras experiencias no deseadas, pero que hoy sirven de muy poco en un contexto tan distinto, ya en otro espacio y en otro tiempo. Y voy más allá con las palabras de otro de mis maestros: -No te puedes bañar dos veces en el mismo río-, es decir, cada momento y nosotros mismos somos únicos en ese punto de espacio-tiempo. Lo que quiero decir con esto último es que lo poderoso de este método de trabajo es la consciencia que se adquiere y la capacidad de darse cuenta para reajustarse a cada situación de forma creativa, puesto que el cliente posee a diferencia del inicio de más auto-apoyo (se sostiene el sólo) y de más conocimiento de sí mismo; para ser más concreto, se va convirtiendo en su propio guía.

Aquí os dejo un video del maestro Claudio Naranjo en una entrevista sobre «la sed de amor en el mundo» y que deja alguna reflexión sobre algunos asuntos aquí expuestos:

 

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