Conoce el eneagrama desde gestaltexplora parte IV Eneatipo 6-El Miedo- GestaltExplora
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Conoce el eneagrama desde gestaltexplora parte IV Eneatipo 6-El Miedo-

ENEAGRAMA VS DSM

Hablaba anteriormente de que el eneagrama es el eslabón perdido que pareciese que unifica las diversas teorías, desde la primera clasificación en cuatro temperamentos de Hipócrates (sanguíneo, colérico, melancólico y flemático), pasando por las diferentes corrientes orientales budismo, taoísmo, zen, etc., hasta la psicología clínica de nuestros días. A medida que vayamos avanzando en el conocimiento del eneagrama iréis descubriendo «cómo» este sistema de los egotipos unifica y ensambla todas las piezas que a lo largo de los siglos, diversos autores han pretendido dar una respuesta.

En este apartado voy a mostrar una tabla de correspondencia entre los nueve eneatipos de los cuales ya conocemos el E9 y el E3 y sus posibles distorsiones en ajustes más severos. ¿Dónde estaría la linea entre lo normal y lo patológico? Es una pregunta a la que muchos clínicos siguen esforzándose en dar una respuesta cada vez más precisa, aunque yo abogo a que el organismo y la psique son más complejos que un mero conjunto de síntomas que se manifiestan en un determinado número de veces y en un espacio de tiempo concreto. La tendencia a cosificar o encasillar al paciente dentro de una patología hace muchas veces que sólo veamos síntomas, patologías y no veamos a la persona. Cómo ya decía Carls Rogers, el padre de la psicología humanista, la clave de la terapia ha de ir orientada al paciente. La clave para que cualquier trabajo terapéutico funcione se han de dar en primer lugar dos condicionantes:

  • Que el paciente sienta que está en un espacio seguro
  • Que confíe en su terapeuta más allá del estilo o enfoque con el que trabaje.

Voy a mostrar en esta entrega las tres primeras fichas y su relación con el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5). En las siguientes iré añadiendo hasta completar los 9 egotipos. ¡Repito!, esto no es una ciencia exacta y no hay que considerarlo en términos precisos ni absolutos.

FICHA EGOTIPO 9 -La Pereza-

 

 

 

 

Trastorno Disociativo – DSM-5

A. Presencia de experiencias persistentes o recurrentes de despersonalización, desrealización o ambas:

  1. Despersonalización: Experiencias de irrealidad, distanciamiento o de ser un observador externo respecto a los pensamientos, los sentimientos, las sensaciones, el cuerpo o las acciones de uno mismo (p. ej., alteraciones de la percepción, sentido distorsionado del tiempo, irrealidad o ausencia del yo, embotamiento emocional y/o físico).
  2. Desrealización: Experiencias de irrealidad o distanciamiento respecto al entorno (p. ej., las personas o los objetos se experimentan como irreales, como en un sueño, nebulosos, sin vida o visualmente distorsionados).

B. Durante las experiencias de despersonalización o desrealización, las pruebas de realidad se mantienen intactas.

C. Los síntomas causan malestar clínicamente significativo o deterioro en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento.

D. La alteración no se puede atribuir a los efectos fisiológicos de una sustancia (p. ej., droga, medicamento) u otra afección médica (p. ej., epilepsia).

E. La alteración no se explica mejor por otro trastorno mental, como la esquizofrenia, el trastorno de pánico, el trastorno de depresión mayor, el trastorno de estrés agudo, el trastorno de estrés postraumático u otro trastorno disociativo.

 

FICHA EGOTIPO 6 -El Miedo-

Trastorno Obsesivo-Compulsivo (T.O.C)

DSM-5

Presencia de obsesiones, compulsiones o ambas:

Las obsesiones se definen por (1) y (2)

  1. Pensamientos, impulsos o imágenes recurrentes y persistentes que se experimentan, en algún momento durante el trastorno, como intrusas o no deseadas, y que en la mayoría de los sujetos causan ansiedad o malestar importante.
  2. El sujeto intenta ignorar o suprimir estos pensamientos, impulsos o imágenes, o neutralizarlos con algún otro pensamiento o acto (es decir, realizando una compulsión).

Las compulsiones se definen por (1) y (2):

  1. Comportamientos (p. ej., lavarse las manos, ordenar, comprobar las cosas) o actos mentales (p. ej., rezar, contar, repetir palabras en silencio) repetitivos que el sujeto realiza como respuesta a una obsesión o de acuerdo con reglas que ha de aplicar de manera rígida.
  2. El objetivo de los comportamientos o actos mentales es prevenir o disminuir la ansiedad o el malestar, o evitar algún suceso o situación temida; sin embargo, estos comportamientos o actos mentales no están conectados de una manera realista con los destinados a neutralizar o prevenir, o bien resultan claramente excesivos.

 

FICHA EGOTIPO 3 -La Vanidad-

 

 

 

 

Trastorno de la Personalidad Narcisista-DSM-5

Patrón dominante de grandeza (en la fantasía o en el comportamiento), necesidad de admiración y falta de empatía, que comienza en las primeras etapas de la vida adulta y se presenta en diversos contextos, y que se manifiesta por cinco (o más) de los hechos siguientes:

  1. Tiene sentimientos de grandeza y prepotencia (p. ej., exagera sus logros y talentos, espera ser reconocido como superior sin contar con los correspondientes éxitos).
  2. Está absorto en fantasías de éxito, poder, brillantez, belleza o amor ideal ilimitado.
  3. Cree que es “especial” y único, y que sólo pueden comprenderle o sólo puede relacionarse con otras personas (o instituciones) especiales o de alto estatus.
  1. Tiene una necesidad excesiva de admiración.
  2. Muestra un sentimiento de privilegio (es decir, expectativas no razonables de tratamiento especialmente favorable o de cumplimiento automático de sus expectativas).
  3. Explota las relaciones interpersonales (es decir, se aprovecha de los demás para sus propios fines).
  4. Carece de empatía: no está dispuesto a reconocer o a identificarse con los sentimientos y necesidades de los demás.
  5. Con frecuencia envidia a los demás o cree que éstos sienten envidia de él.
  6. Muestra comportamientos o actitudes arrogantes, de superioridad.

 

ENEATIPO 6 (EL MIEDO)

Los E6 forman parte de la triada del pensamiento, lo cognitivo, lo intelectual. Tienen una tendencia a colocar la confianza hacia afuera. Destaca por exagerar los peligros y evitar los riesgos, mostrándose siempre alerta, excesivamente prudente y temeroso. El objeto de su deseo es confiar en una figura de autoridad pero desconfía también de ella al mismo tiempo. Confía en esa figura de más confianza para no apoyarse en la propia y es retador cuando no consigue de ella la seguridad que necesita, realizando esta constante gimnasia de alguien desvalido y/o desafiante. Huyen de sí mismos. Son personas muy explicativas y tienden a intelectualizar en vez sentir. El niño seis ha recurrido a reprimir con culpabilidad sus propios impulsos para sentirse así aceptado por su entorno.
La sensación de que hay algo malo, negativo o no válido dentro de sí mismo le lleva a una profunda inseguridad interior.

Además dicha negatividad interna se proyecta hacia fuera, por lo que es habitual que desde pequeño el E6 haya convivido con una fuerte sensación de miedo, ya sean racionales o irracionales. El miedo surge de su inseguridad interior y su ajuste se basa en la búsqueda de una figura de autoridad que les sirva de espejo. Han cedido sus ojos y sus oídos a otra persona que les guíe y nunca saben dónde está la verdad. Son personas que hacen muchas preguntas: “¿Tú sabes de esto?”, “¿Qué opinas de mi decisión”? Y nunca buscan dentro de sí mismos.

Hay dos estilos muy diferenciados del Eneatipo 6:

Una canción que explica los rasgos de un E6 nueve sería “Y si el miedo” del Canto del Loco.

INFANCIA

Durante la infancia al niño le ha rondado la sombra del abandono de la madre. Ha sentido su calor de forma intermitente. Posiblemente una madre con mensajes condicionados y una actitud manipuladora han construido una tendencia a comportarse acorde a las necesidades de sus progenitores, no las suyas propias. Ej: «Si no te portas bien me iré y no podrás arreglártelas sin mí».

Este efecto tendrá consecuencias negativas hacia el niño, puesto que irá controlando sus necesidades e impulsos con tal de agradar a mamá. Se va construyendo un apego hacia la madre que el niño vive con ambivalencia y entre sentimientos de apoyo e indiferencia. Por esa misma razón va creando una habilidad de seducción pusilánime (me hago la víctima y soy consdescendiente para controlar los conflictos y la imprevisibilidad).

El padre juega un papel determinate en esta sensación de intermitencia afectiva, ya que la madre ha de dividirse entre el amor del hijo y la relación con el cónyuge. El niño podría comenzar a ver al padre como la causa de infelicidad de su madre y su propia frustración, llegando a tener sentimientos de odio hacia él y fuertes deseos de venganza.

Asume el rol del «niño bueno» que le otorga la ventaja de no asumir responsabilidades. Rara vez revela lo que piensa, justificándose en su fuero interno inmerso de dudas, pero en realidad lo que está latente es un miedo a que le confronten o a cometer errores. Es un rasgo altamente proyectivo y cuando toca rendir cuentas, esta inhibición le hace criticar al otro o hacerse la víctima para mantenerse a salvo de cualquier tipo de acusación.

INSTINTOS O SUBTIPOS

  • CONSERVACIÓN

Desde su miedo a defenderse crea vínculos que actúan de barrera protectora. Necesita de esa figura protectora pero es ambivalente con la autoridad si no recibe la suficiente seguridad. Es como la relación de un lobo con el macho alfa de la manada que no le permite ser el macho alfa pero no le mata. Con padres agresivos se hace cálido “Aquí tienes mi cuello, puedes matarme”. A este subtipo vamos a llamarle “CALOR” o “AMABILIDAD”.

  • SOCIAL

Busca la protección a través de una institución y las normas que sigue con fidelidad. La norma sigue la red de protección, miran el código y dicen: “Estás quebrantando la regla”. Se puede parecer al E1. A este subtipo le vamos a llamar “DEBER”.

  • SEXUAL

El que tiene miedo desde el instinto sexual no debe permitir que sea el miedo el que controle sus acciones. Pasa por su cabeza (pensamiento previo): “Voy a ladrar, voy a parecer duro que no se note o negar el miedo”. El miedo se transforma en acción para no sentirlo. Aparenta una fuerza disfrazada de perro ladrador. A este subtipo vamos a llamarlo “FUERZA” en el caso de la mujer “BELLEZA” (No física como en el E3, sino en sentido de poderío).

 

AJUSTE DINÁMICO

Tanto en la versión más neurótica (flecha roja), como en la menos neurótica (flecha verde), no quiere decir que el eneatipo 6 se vaya a convertir en un 3 o en un 9 respectivamente. La estructura de la personalidad puede ser más o menos flexible, pero nunca cambia de forma. Un eneatipo nunca se podrá convertir en otro. La flecha sólo representa el significado de «inercia»: Propiedad que tienen los cuerpos de permanecer en su estado de reposo relativo o movimiento relativo. Es decir, podemos estar moviéndonos en unos márgenes relativos de neurosis siendo mayor si la inercia del comportamiento se dirige a un eneatipo 3 y siendo menor si la inercia se orienta hacia el 9.

Su peor versión (más neurosis)

El E6 tiende al E3 en los momentos de estrés, decantándose por aferrarse a toda costa a una imagen de sí mismo que pudiera generarle mayor seguridad. Podría surgir la necesidad de desvalorizar a otros para crecerse y compensar así su baja autoestima.

Su mejor versión (menos neurosis)

En su camino hacia la integración, el E6 tiende al E9 y consigue manejar su vida de manera más relajada y tranquila, traspasando la ansiedad habitual para conectar mayormente con su voz interna, capaz de orientarle a satisfacer sus propias necesidades.

Por otra parte, desarrolla una mayor autonomía e independencia en sus relaciones personales, fruto de la solidez interior alcanzada. Pasa de establecer lazos de dependencia con los demás a disfrutar de su compañía, consiguiendo confiar más en la vida que le rodea.

¿Qué te ha parecido?

Una vez comprendido la base triangular sobre la que se construye el resto del sistema eneagramático, podremos comprender mejor los siguientes eneatipos, sus alas, sus relaciones, sus polaridades, sus compatibilidades e incompatibilidades, etc. No te pierdas la próxima entrega del eneatipo 2 -El orgullo- desde Gestalexplora.

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